Llévate tus salchichetas y no vuelvas hasta que seas pura y exclusivamente un ser solitario. 




No siempre las justificaciones que damos son del todo creíbles, a veces hay que creer en los demás, pero no siempre se puede, primero creo en mi misma, después veo si puedo creerte.




Las fallas, no las da el corazón, se las dan al corazón.