Lucía.

Se hace llamar la dueña de tu corazón, se hace llamar la autora de tu canción, te roba un beso antes que mil palabras, no sabe de que manera pero te dice adiós, antes de un pestañeo el aire se la trago, busca las formas para no tomar el camino del amor, pero con su mirada se adueña de tu destino. Toma sus brazos y permite darte su cariño, mira tus ojos y da todo su caparazón eso que la cubre del dolor, de las heridas del corazón, se entrega. Se hace llamar, con la atención puesta en ella, todos no dejan de sentirla y cuidarla. Se pierde de lo que cree que es bueno, pero no sabe que esta en su mejor momento. Lo vuelve a perder, pero se da cuenta que si era la dueña de su corazón, supo engañarlo una vez mas, fue lo único bueno que hizo, engañarte.
 Tomarte desde los más sentidos lugares de tu interior, lastimarte era su única opción, sin ninguna limitación se tomo todo su orgullo y fuerte rencor, para darte donde mas te dolería. Así es ella, se hace llamar de tantas formas, se recuerda en la memoria pero se olvida de tu persona. Cree que lo suyo es ser como es, pero logra darse cuenta que nada lo hace bien. Que le importa si todo lo que puede tener, lo esencial lo tiene. Tus besos no están, pero ella los conseguirá, tarde o temprano logra con sus prometidos. Sabe distraer con sus encantos, pero logra darte con el peor impacto. ¿Qué tanto mas de ella necesitas saber para darle de su medicina? Cayó en tu trampa, ya esta enterrada, profundo dentro de tu amor, pero no le importa más, que aprender a superar aquel dolor.