Salpicón de idioteces

Mis calcetines con patas.
Me preguntaba por qué igualo a mis medias a ser de un mismo color, quieren ser únicas, distintas unas a las otras, sería horrible ser igual que otro ser, las miraba y recordaba todo lo que me molestaba, los que se quieren parecer a otros, esta media se quería parecer a la otra, calcetines distintos, limpios o sucios, olorosos, o sin. Pero distinto el derecho con el izquierdo. Capaz llego a estas conclusiones cuando vi a un chico con una media de un tono, y la otra de otro color, era rara la sensación pero sentía que al verlo de esa forma desprolija, fingía estar libre, con su libertad.

La distancia y el tiempo no saben.
Hoy me doy cuenta cuando la gente es libre de mente, y cuando su mente está dominada por otra mente, sin poca libertad, veía en sus miradas la sed de libertad que solo ellos anhelaban, me preocupaba que quisiesen ser yo, envidiaban mi alma, a nadie seguía, solo a mi instinto, ellos necesitaban de otra persona para decidir. Callar sus palabras. Como callaban sus voces ante su dominio. Alguien me enseño como dominar, pero no me apetecía dejar sobre dominio a otra persona.

Un sol.
Cuando caminaba las plantas florecían más que cuando llego la primavera, cuando sentía el día la brisa se hacia cálida mas que cuando llegaba el verano. Que me importaba eso a mí. Simplemente todo cambiaba cuando mi corazón llegaba ahí. Quería reconocer el día, y algo interesante de este día, que me haga estar bien. Abriendo los ojos, veo como se rompen los corazones, pero todo sigue bien. ¿Te acuerdas cuando…? Si como olvidar esos días de septiembre, por fin te conocía y me animaba a más. Tenía miedo, pero cuando me guiabas, me dejaba llevar por el momento, como la brisa cuando corre en tus oídos. ¿Te acuerdas cuando montábamos las nubes de sol? Era un día cálido en esa primavera, no pasaba un día sin que estemos juntos. ¿Te acuerdas?  Ahora recuerdo como el tiempo paso, solamente me olvide, ahora recuerdo como no olvidar lo mucho que te amaba. ¿Te acuerdas?

Palabras alusivas
El sonido corría por nuestros cuerpos, y la melodía sonaba a un mismo compas, mi movimiento era curvo, tu movimiento me seguía. No cambia nada por momentos. Pateaba a la nada con mi corazón atragantado, pidiéndote que me sigas. Al revés. Quería seguirte, pero me perdía en tus ojos, no encontraba razón para escapar, me dijiste, seguí tu camino, pero ¿Cuál era mi camino? Era con vos, junto a vos, como siempre lo fue, pero por una u otra cosa, iba despegando mis alas para volar, volar lejos de vos, me perdía en el vacío. No te vi más.